miércoles, 4 de abril de 2012

LAS “NUEVAS TRIBUS”


Organización evangélica establecida en Guayana desde 1946

La Misión evangélica “Nuevas Tribus” tiene su origen en Norteamérica y se ha extendido a varios países del mundo, entre ellos, Nueva Guinea, Islas Filipinas, Japón, India, Africa, Bolivia, Brasil, Paraguay, Colombia, Panamá y Venezuela.
Se define como un grupo independiente sin contacto formal con ninguna otra organización religiosa, evangélica en doctrina y con el propósito de fomentar el desarrollo espiritual, moral educacional y social, principalmente entre las comunidades indígenas.
Podríamos decir que es una Misión más entre las que existen en Venezuela, muchas de las cuales datan desde la misma época de la colonización. Las misiones en sí corresponden a un sistema ideado por las cortes reales para civilizar y cristianizar a los indios y en Venezuela la iniciaron los padres capuchinos en 1560 y terminó con la matanza de los misioneros en Caroní en 1817.
Los misioneros fundaron centenares de pueblos, existentes unos, desaparecidos otros. Años después de la guerra de independencia, ya separada Venezuela de la Gran Colombia y consolidada la República, los misioneros cristianos volvieron a restablecerse en sus antiguos dominios y se extendieron hacia otras comunidades primitivas amparados por la Ley de Misiones dictada en junio de 1815 por el Congreso de la República para continuar reduciendo y atrayendo a los indios a la vida ciudadana. A ese efecto, la Ley de Misiones  creó en los territorios federales y en  los Estados Bolívar, Apure, Zulia, Barinas y Monagas, varias misiones que dividió en Vicariatos y Direcciones. Los misioneros dentro de linderos predeterminados actúan conforme  a un reglamento especial de la Ley y se les exige hablar castellano y tener un oficio que enseñar a los indios.
De acuerdo con esta Ley dictada en tiempos del dictador Juan Vicente Gómez, existen en Venezuela Misiones de Capuchinos y Adventistas. Pero en 1946 el Gobernador del Amazonas autorizó al Reverendo William C. Northup de las “Nuevas Tribus” para realizar trabajos misioneros en la región y centró sus actividades en San Fernando de Atabapo que luego extendió hasta Mauroa, territorio de los Maquiritares, y a otros puntos profundos y fronterizos de la selva habitados por Piaroa y Yanomamis.
El 27 de julio de 1951, por Decreto 250, el Gobierno del dictador Marcos Pérez Jiménez prohibió la presencia en zonas indígenas de personas no autorizadas por el Ministerio de Justicia por lo que las “Nuevas Tribus” debieron legalizar su situación mediante un “Permiso de permanencia en el país” expedido por el titular Luis Felipe Urbaneja en 1952. Esta autorización ministerial les ha permitido cubrir una extensión de 2.200 kilómetros que es la magnitud de nuestras fronteras con Brasil.
Las “Nuevas Tribus” han logrado establecer toda una organización bien articulada con enclaves misioneros en Puerto Ayacucho, San Fernando de Atabapo, Caño Negro, Ventuary. Acaanaña. Tamatama, Bella Vista, Punta Piaroa, Boca Mataconi, Boca Mavaca, Parima y los Colorados.
Aunque definida como una organización evangélica con fines espirituales, morales educacionales y sociales en las comunidades indígenas, ha sido objeto de duras denuncias. A las “Nuevas Tribus” se les señala de utilizar métodos evangélicos compulsivos con menoscabo del patrimonio cultural y espiritual del indígena y de ocultarse detrás de la doctrina evangélica con propósitos que tienen que ver con el estudio de materiales estratégicos.  


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