domingo, 15 de abril de 2012

LA Navidad





Acontecimiento  universal de naturaleza cristiana  que conmemora  el nacimiento de Jesús

En el año 354 el Obispo Liberio de Roma, consagró definitiva y oficialmente el 25 de diciembre como día de la Navidad y desde entonces todos los pueblos cristianos del mundo la celebran bajo las más diversas formas.
Tradiciones  y costumbres, se han conformado a lo largo del tiempo en torno a este rito festivo de todos los años que nos recuerda el nacimiento de Jesucristo.
Los armenios, por ejemplo, acostumbran desde los tiempos más remotos, comer manjares especiales hechos con espinaca hervida por creer que la Virgen María se alimentó con este tipo de hortalizas en la época anterior al nacimiento de Jesús. En Venezuela se confeccionan las deliciosas hallacas y se instala en el lugar más visible del hogar el pesebre o el arbolito de Navidad, adoptado este último de la tradición oriental como el tierno y fornido San Nicolás de  luengas barbas blancas.
No se conoce con certidumbre el origen del Arbol de Navidad. Parece ser escandinavo según las crónicas, pero existe una leyenda según la cual un misionero inglés de nombre Winifredo que viajaba por el norte de Alemania difundiendo las enseñanzas de Jesús entre las tribus teutónicas, llegó cierto día a Geismar donde se estaba celebrando cierto rito. “El pequeño príncipe Anulfo sujeto al tronco de un árbol, iba a ser sacrificado para saciar la ira del dios Thor. Winifredo entonces irrumpió en medio de la ceremonia y con su hacha derribó el roble que había de servir como altar al sacrificio expiatorio, pero de inmediato brotó en el sitio un lozano pino. El misionero explicó que el nuevo árbol era el símbolo de la nueva vida traída por Jesús, y adorado por las diversas tribus germanas”.
El nombre de San Nicolás, deformado por los niños ingleses con el de “Santa Claus”, es un mártir del siglo II, cuya fiesta se celebra el 6 de diciembre. Por eso en este día se inicia la temporada de Navidad en casi toda Europa. Cuenta la tradición que “San Nicolás”, viajero infatigable, llegó cierta vez a la casa de tres muchachas que deseaban casarse, pero no tenían dinero para comprar sus ajuares. Compadecido el Santo, arrojó tres bolsas de oro por la ventana de la humilde vivienda. De ahí la costumbre de repartir regalos el día de la Navidad.
En los países latinos es más común el Pesebre Navideño y es además el que recomienda la Iglesia Católica como auténtico símbolo del cristianismo. Se trata de una reconstrucción del nacimiento del Salvador utilizando todos los recursos disponibles y sumando a la tierna y conmovedora escena, la música con instrumentos típicos y aguinaldos o villancicos como este que todos los años se recuerda: “Arre, burriquito / vamos a Belén /que en Belén acaba / Jesús de nacer”. 


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