miércoles, 11 de abril de 2012

CUENTOS INFANTILES

Los primeros fueron escritos y publicados en Francia  por un poeta que hacía malos versos
En Francia se dice que aparecieron los primeros libros de cuentos infantiles. Fueron escritos y publicados por Carlos Perrault, un poeta que a juicio de Boileau hacía malos versos, pero que resonaron y llegaron al corazón de los niños haciéndolos inolvidables desde entonces hasta nuestros días.
Perrault nació, vivió y murió en París, durante el reino de Luis XIV, un rey demasiado absolutista, pero que tuvo el acierto de proteger las ciencias, las artes y las letras, gracias, por supuesto, a colaboradores como Juan Colbert, ministro de Hacienda odiado por sus onerosos impuestos, pero encantador en cuanto a su manifiesta sensibilidad de mecenas. Las crónicas dicen que Carlos        Perrault pudo llevar sus cuentos mágicos y divinos hasta los niños, merced a la ayuda de Colbert, pues hasta entonces los chicos se conformaban con oírlos de boca de sus madres, abuelas y niñeras. Saboreardos después en los libros de Perrault les resulto más emocionante y entretenido, y así ha sido desde 1697 cuando el cuentista publicó su primer libro.
Son contados los niños que no hayan leído o visto en versión teatral y cinematográfica la Caperucita Roja, el Gato con Botas, la Cenicienta, Barba Azul, la Bella Durmiente del Bosque y otras narraciones escritas por este fabuloso cuentista de todos los tiempos.
Carlos Perrault, tan querido en Francia como en el resto del mundo, era miembro de una familia de jurisconsultos; sin embargo, nunca pudo graduarse de abogado porque el tiempo disponible para el estudio lo dedicaba a escribir cuentos y poemas que muchos gustaban a los niños y por supuesto a sus padres.
Hombre importante y admirador de la obra del cuentista fue Juan B. Colbert estadista que le dio facilidades para que pudiera escribir sin contratiempos económicos. Los primeros cuentos de Perrault aparecieron en versos y su popularidad dentro del mundo infantil data desde hace más de tres siglos, cuando público “Cuentos de mi madre la Oca”, “Historias y Cuentos del tiempo pasado”, los cuales inspiraron más tarde al gran músico y compositor Mauricio Ravel.
Pero Perrault no se limito a deleitar a los niños con sus hermosas y mágicas narraciones, sino que en el terreno político y social trabajó y luchó contra quienes se oponían a que los niños pudieran jugar libremente en los jardines del rey. Para dar rienda suelta a su imaginación y creatividad sin las restricciones que muchas veces se les han impuesto.
Murió en 1703 a la edad de 75 años y figura al lado de la condesa de Aulnoy como el primero que decidió publicar cuentos infantiles.  


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