martes, 27 de marzo de 2012

LOS GIGANTES


Seres humanos inmensos que aparecen en cuentos, fábulas y leyendas

            La sabía naturaleza, dentro de los parámetros ecológicos que garantizan su equilibrio, concibió al ser racional que somos, físicamente semejantes unos a los otros en todas las naciones del mundo terráqueo, pero antiguamente, sin embargo, era casi general creer en la existencia de sociedades muy distintas físicamente, al menos, en complexión y talla.
            A medida que la luz del conocimiento se fue extendiendo hasta cubrir casi la totalidad del planeta, nos convencimos, sin embargo, de la difícil existencia de países habitados por gente físicamente superior o inferior en  estatura. Hay sí, y seguirán existiendo, seres unos centímetros, más o menos altos de lo común y corriente, y por vía aislada y de excepción, los descomunalmente altos como el famoso Roberto Madlow que medía dos metros y medio y los clásicos enanos como  el célebre Richebourg que con unos 60 centímetros de talla, prestó grandes servicios durante la Revolución Francesa.
            El hombre convencido ahora de que no hay pueblos de gigantes en la tierra, y posiblemente en ningún otro planeta de nuestro sistema, los busca en las estrellas de otras constelaciones. No se resigna. Sigue como genéticamente atado a las creencias de sus antepasados.
            El gigante asociado no solamente a la idea de la estatura sino de la fuerza, está presente en  los cuentos y leyendas de nuestros abuelos. En las escrituras sagradas y libros de los Reyes se habla por ejemplo de Sansón, gigante hebreo que derribó el templo donde lo tenían encerrado los filisteos; del gigante Golíat, muerto por David de una pedrada en la frente lanzada con su honda. La Mitología griega nos habla de los Titanes o gigantes que se rebelan contra los dioses y que tratando de escalar el cielo amontonando montañas unas sobre otras, fueron derribados por el dios supremo Zeús.
            Nuestra vecina Isla de Curazao se llamaba originalmente Isla de los Gigantes porque Américo Vespucio cuando viajó con Alonso de Ojeda dijo haber visto en ella mujeres como Pentesilea y hombres como Anteo “de tanta estatura que cualquiera de ellos era tan alto de rodillas como uno a pie”. El escritor irlandés Jonathan Swift, en su novela “Viajes de Gulliver” habla de un imaginario país de gigantes –Brodignag- a donde llega Gulliver, protagonista de la obra, y se convierte en juguete de seres herculianos que lo enjaulan y observan como cosa rara. La jaula luego es robada por un pájaro también gigante y arrojada al mar, logrando Gulliver ser recogido por un barco que lo devuelve a su país de origen.


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